EL MUNDO
20 enero 2010
El 'footing' potencia
el cerebro
Eduardo Suárez
Descubren que el ejercicio aeróbico mejora la actividad
neuronal.
Millones
de personas salen a diario a correr en todo el mundo. Unos por mantener a los
kilos a raya. Otros para reducir el riesgo de sufrir un problema
cardiovascular. Lo que no sabían hasta ahora era que sus hábitos les reportaban
un beneficio añadido: mejorando sus conexiones neuronales y potenciando su
capacidad mental.
Éstas
son las conclusiones que se desprenden del trabajo de científicos británicos y
estadounidenses, que han descubierto en el ejercicio aeróbico beneficios
inéditos para el cerebro. Entre ellos, la generación de neuronas en el
hipocampo y una mejora notable de la actividad mental.
El
estudio es obra del Departamento de Neurociencia de la Universidad de Cambridge
y del Instituto Nacional de Envejecimiento del estado norteamericano de
Maryland, que extrajeron sus conclusiones de un minucioso trabajo con ratones
cuyos detalles se acaban de publicar en la revista 'Proceedings
of the National
Academy of Sciences'
(PNAS).
La
mecánica del estudio es sencilla. Los científicos trabajaron con dos grupos de
ratones: el primero tenía acceso ilimitado a la rueda corredera de su jaula y
el segundo no. A los dos grupos se les sometió al mismo ejercicio de memoria
poniéndoles delante de una pantalla de ordenador con dos cuadrados idénticos.
Si tocaban el cuadrado de la izquierda, se les premiaba con un azucarillo. Si
tocaban el de la derecha, no recibían nada a cambio.
Después
de pasar el día entrenando o vegetando, los científicos colocaron de nuevo a
los ratones delante de la pantalla y les sometieron a un ejercicio similar,
conminándoles a distinguir entre los dos cuadrados. Al principio separados por
30 centímetros y poco a poco cada vez más cerca hasta estar casi pegados el uno
al otro.
El
resultado no pudo ser más revelador. Los ratones corredores doblaron en
aciertos a sus colegas sedentarios, incapaces de recordar cuál era el cuadrado
del azúcar con la misma facilidad que sus rivales. La diferencia entre unos y
otros se hizo más palpable a medida que los científicos complicaban el
procedimiento de la prueba, primero acercando los cuadrados y luego cambiando
la posición del cuadrado que generaba recompensa.
Más neuronas
La
relevancia del hallazgo la explicaba ayer en el diario 'The
Guardian' uno de los autores del informe, Timothy Bussey, responsable del Laboratorio de Sistemas Cognitivos
y Neurociencias de la Universidad de Cambridge. "Ahora sabemos a ciencia
cierta que el ejercicio puede ser bueno para las funciones cerebrales",
decía Bussey, científico de la conducta y miembro de
la nómina de autores del trabajo.
Pero
la mejora de la capacidad cerebral es tan sólo una de las conclusiones del
estudio. La otra es que el ejercicio aeróbico es capaz de potenciar el
crecimiento de neuronas en el hipocampo: una de las pocas regiones cerebrales
capaces de generar nuevas células durante la edad adulta. Los científicos
llegaron a esta conclusión al analizar el tejido cerebral de los ratones del
estudio. El de los ratones corredores había generado una media de 6.000
neuronas nuevas por milímetro cúbico.
"Fueron
precisamente esas nuevas células las que marcaron la diferencia en los últimos
compases del estudio", explica Bussey,
"cuando los ratones debían analizar recuerdos muy similares porque los
cuadrados eran cada vez más parecidos".
Habrá
quien piense que ratones y cuadrados tienen poco que ver con las delicadezas
del cerebro humano. Una objeción a la que, sin embargo, responden los autores
del estudio, que comparan el ejercicio al que se enfrentan los ratones a
experiencias de la vida cotidiana de las personas. El equivalente humano al
recuerdo del cuadrado del azúcar sería ser capaz de distinguir la cena de ayer
y la del lunes o discernir entre el lugar donde aparcamos el coche en las dos
últimas visitas al hipermercado.
En
este sentido, la generación de neuronas nuevas es importante porque se produce
en un área vinculada a la formación de la memoria. Así pues, salir a correr
podría mejorar el aprendizaje de los jóvenes y atenuar el deterioro de la
habilidad mental en las personas mayores.