EUROPA PRESS
14 julio 2010
En vacaciones hay que
cuidar más la alimentación
En vacaciones hay que cuidar más la alimentación, tanto en
su contenido nutricional como por las posibles intoxicaciones alimentarias, según ha explicado el director general del Foro
Interalimentario, José Ignacio Arranz, para quien en
esta época del año es necesario aumentar la hidratación, sobre todo en niños y
mayores, "incluso cuando no existe la sensación de sed".
En
cuanto a los aspectos nutricionales, ha aconsejado ajustar el aporte calórico a
la actividad que se va a desarrollar, es decir que "no por mucho que
sudemos tenemos que comer más, sino que tendremos que beber más".
Asimismo, ha aclarado que no hay alimentos desaconsejables
en verano ya que, en su opinión, "no hay alimentos ni buenos ni
malos", sino que estilos de vida como el sedentario poco apropiados.
En
el caso de los niños, teniendo en cuenta que van a quemar más calorías porque
en esta época suelen tener una actividad física por encima de la media, aconseja
aumentar la ingesta de alimentos. Por el contrario, "es conveniente que
los adultos no se excedan por eso de estar de vacaciones".
Por
otra parte, ha recordado que, con la llegada del verano y la subida de las
temperaturas, se deben aumentar las medidas de seguridad en la alimentación ya
que, "aunque deben ser tenidas en cuenta durante todo el año", es en
los meses de vacaciones cuando más se descuida la higiene.
Para
evitar cualquier tipo de intoxicación recomienda extremar la limpieza de las
manos, utensilios, y superficies donde se trabaja con comida; asimismo aconseja
separar los alimentos, y no mezclar productos cocinados con crudos ya que,
estos último, pueden tener una pequeña carga microbiana.
Además,
es importante un cocinado completo de los alimentos, es decir que "lo que
tenga que estar frío esté frío y lo caliente, caliente". Esto suele
ocurrir a menudo en los buffets de los hoteles de
vacaciones, donde los alimentos no tienen la temperatura adecuada para su
consumo lo que beneficia a la proliferación de cualquier bacteria.
Otra
cuestión a tener en cuenta es el uso de aguas y materias primas seguras, aunque
esto sobre todo debe ser teniendo en cuenta por aquellas personas que hacen
viajes a países con condiciones sanitarias no seguras. En este sentido, Arranz
ha recordado que los servicios de sanidad exterior tienen puntos de información
que son aconsejable visitar.
"Alimentación saludable no es un
sacrificio"
Arranz,
que participa este miércoles dentro del II Curso de Seguridad Alimentaria y Nutrición de los Cursos de verano en El
Escorial, que cuanta con la colaboración del Foro Interalimentario
y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y
Nutrición (AESAN), ha manifestado también su preocupación por el aumento de
alimentos que afirman ser 'enriquecidos' y la falta de información de estos
productos.
"A
todos nos preocupa la salud, todos queremos hacer promoción de la salud, el
planteamiento no es tanto ver lo que se puede incorporar para que tenga un
producto unas determinadas propiedades como que el producto tenga un perfil
saludable", es decir que desde el primer eslabón de la cadena se busque su
producción más natural.
Así,
el director general del Foro Interalimentario, ha
señalado que debe de entenderse la innovación desde un punto de vista
absolutamente "trasversal", y no como algo que debe ser introducido
en el producto final; "estamos pensando en innovar en procesos,
tecnologías, para finalmente innovar en productos", ha añadido.
A
su juicio, es necesario que la Administración e instituciones relacionadas con
la alimentación se preocupen sobre todo por las necesidades de colectivos
concretos como pueden ser los celiacos o los alérgicos.
"Hay
que dar un cuidado especial a los alimentos que son comunes pero que van
destinados estos colectivos, que tienen derecho a que se les vendan productos
que no les cause ningún problema", ha explicado.
Asimismo,
cree que las empresas deben optar por soluciones creativas, tratando de cubrir
las necesidades de la población con productos más saludables; además recomienda
que se informe "bien a la sociedad", ya que cree que "se está
llevando un concepto muy restringido y triste de lo que es una alimentación
saludable".
"Una
alimentación saludable no significa comer mal, ni que hacerlo deba ser un sacrificio:
una alimentación saludable puede ser perfectamente apetecible, incluso
divertida para los niños", ha explicado.
Por
otra parte, ha lamentado que se esté trasladando el mensaje de que la dieta
mediterránea está limitada al aceite de oliva, el pescado azul y la fruta,
"cuando existen otros alimentos como la carne de conejo, pollo o el vacuno
que siempre se ha comido en sus justas proporcionas".