EUROPA PRESS
30 junio 2010
Los trasplantes de
ovarios podrían tener efectos rejuvenecedores
Investigadores de
Según
la doctora Noriko Kagawa, directora Asociada de Investigación de
"Sin
embargo, el beneficio adicional, totalmente inesperado, de los procedimientos
de preservación de la fertilidad en nuestros estudios con ratones indica que
existe la posibilidad de que la aplicación de procedimientos similares en
mujeres pueda prolongar su vida en general", señala.
El
número de trasplantes de ovarios en mujeres realizados en el mundo es muy
reducido y han tenido un éxito dispar. La doctora Kagawa subraya que todavía
queda mucho por investigar antes de que se pueda saber si los trasplantes de
ovarios producen efectos rejuvenecedores similares en las mujeres, sobre todo
porque supone esperar muchos años a que las pacientes envejezcan.
Los
autores de este trabajo desarrollaron dos experimentos con ratones. En el
primero, se extirparon los dos ovarios a ratones hembra jóvenes --de unos 140
días de edad-- y se trasplantaron en seis ratones hembra mucho mayores --de más
de 525 días de edad--, que ya eran demasiado viejas para ser fértiles.
En
el segundo experimento se extirpó un solo ovario a los ratones hembra jóvenes
--de unos 170 días de edad-- y se trasplantó en ocho ratones hembra mayores, de
más de 540 días de edad).
El
ciclo de vida medio normal de esa raza de ratones (C57BL/6J) es de 548 días, y
normalmente llegan a la "menopausia" murina en torno a la edad de 525
días.
Todos
los ratones hembra que recibieron trasplantes en ambos experimentos recuperaron
la fertilidad, a diferencia de los ratones hembra de control, que no recibieron
trasplantes.
En
el primer experimento, los ratones hembra reanudaron ciclos reproductivos
normales que duraron más de 80 días y en el segundo experimento, dichos ciclos
duraron más de 130 días.
El comportamiento reproductivo de los
jóvenes
Según
la doctora Kagawa, "todos los ratones hembra de ambos experimentos que
recibieron trasplantes reanudaron el comportamiento reproductivo normal de los
ratones jóvenes". "Mostraron interés hacia los machos, se aparearon y
algunos tuvieron crías", asegura.
Normalmente,
los ratones hembra viejos se quedan en un rincón de la jaula y muestran poco
movimiento, pero la actividad de los ratones hembra que recibieron trasplantes
de ovarios se equiparó a la de los ratones jóvenes, reemprendiendo los
movimientos rápidos.
Además,
la vida de los ratones hembra que recibieron ovarios jóvenes fue mucho más
larga que la de los ratones hembra de control: los ratones que recibieron dos
ovarios vivieron un promedio de 915 días y los ratones que recibieron un
ovario, un promedio de 877 días. Los datos mas recientes indican que la vida de
los ratones hembra que recibieron trasplantes de ovarios jóvenes se prolongó en
más de un 40 por ciento.
"Los
resultados demuestran que los ovarios normales de ratones hembra jóvenes
trasplantados en ratones hembra de edad avanzada y estériles pueden funcionar y
devolverles la fertilidad y que, además, les prolongan la vida", indica.
"A
las mujeres que congelan tejido ovárico de jóvenes, quizás porque están a punto
de iniciar un tratamiento contra el cáncer, se les puede volver a trasplantar
su tejido ovárico joven cuando sean mayores. Normalmente, lo haríamos sólo para
preservar su fertilidad o para prolongar su etapa reproductiva", afirma.
"Sin
embargo, nuestro experimento con ratones sugiere que este procedimiento también
puede mejorar la longevidad general. Hay
que seguir investigando para saber si realmente es así", asevera.
Continuar las funciones hormonales
La
doctora Kagawa reconoce no saber por qué el trasplante ovárico prolonga la vida
de los ratones hembra, pero dice que se puede deber a que los trasplantes
inducen la continuación de las funciones hormonales normales.
Su
equipo lleva seis años colaborando con el doctor Sherman Silber, del St Luke
Hospital de San Luis, en Misuri (Estados Unidos), que ha realizado con éxito
varios trasplantes ováricos en mujeres, que estaban a punto de someterse a un
tratamiento oncológico o que todavía no habían encontrado a la pareja adecuada
en su vida.
En
su próxima investigación conjunta estudiarán también si es posible trasplantar
en una mujer un ovario ajeno, con un mínimo de fármacos para suprimir la
respuesta inmune natural del organismo a lo que percibe como un cuerpo
'extraño'. También están estudiando el cultivo de folículos en el tejido
ovárico en laboratorio para obtener óvulos maduros que se puedan utilizar para
la fecundación 'in vitro'.
Mientras
tanto, los investigadores señalan que es muy importante que, tanto médicos como
pacientes, conozcan que las mujeres tienen opciones cuando afrontan un
tratamiento contra el cáncer que podría destruir su fertilidad.
"Hemos
conseguido que los ovarios congelados tengan un funcionamiento totalmente
normal tras su descongelación y trasplante", apunta la doctora Kagawa,
para quien este procedimiento "ya no se debe considerar
'experimental'".
"El
trasplante de ovarios es una opción adecuada y necesaria para un tratamiento
que, de lo contrario, esterilizaría a las pacientes de cáncer jóvenes. No
debemos descartar la congelación y deberíamos conservar al menos uno de los
ovarios antes del tratamiento oncológico", concluyó.