EL MUNDO
5 julio 2010
Cremas que protegen
contra los rayos infrarrojos del sol
Laura Tardón
Esta radiación representa el 45% de la total del sol. No
produce cáncer cutáneo, pero sí un envejecimiento prematuro de la piel.
Empiezan
a salir al mercado nuevos productos que prometen mejor protección solar. Así,
por ejemplo, cada vez hay más cremas que anuncian su acción no sólo contra los
rayos ultravioleta de tipo A y B, sino también contra la radiación infrarroja,
que representa el 45% de la total del sol. Pero, realmente, ¿qué se sabe acerca
de estos rayos?
Según
un estudio publicado en 'Journal of
Investigative Dermatology'
en 2008, "los infrarrojos actúan a nivel dérmico, donde están el colágeno
y las fibras elásticas de la piel (responsables de las arrugas y otros signos
de la edad), por lo que sí inducen al fotoenvejecimiento. Sin embargo, no
alteran el componente genético de la epidermis, es decir, no producen
cáncer". Así lo explica Salvador González, profesor de Dermatología de la
facultad de Medicina de la Universidad de Harvard
(Boston).
Dados
los efectos dañinos de la radiación infrarroja, algunas firmas cosméticas
proponen nuevas soluciones que, además de proteger de los UVA y UVB, luchan
contra los infrarrojos. La última novedad, aunque aún no se comercializa, la
presenta el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). "La
particularidad de nuestra crema es que está hecha con microesferas
de silicio (la mayoría están elaboradas a partir de dióxido de titanio y de
óxido de zinc), un compuesto que tiene un índice de refracción muy alto que
hace que la luz infrarroja se refleje y no llegue a penetrar en la piel",
explica a ELMUNDO.es Roberto Fenollosa,
uno de los investigadores del CSIC en el Centro de Tecnologías Físicas.
"Además, no provoca irritaciones ni reacciones alérgicas y tampoco deja un
aspecto blanquecino al extenderse en la piel".
A
estas ventajas, se suma una más: "Hemos observado que al bloquear esta
radiación se produce un efecto termorregulador, por lo que podría atenuarse el
calentamiento de la piel en un 10%, aproximadamente", argumenta Fenollosa. Con todas estas particularidades, "ahora
que ya hemos patentado esta fórmula, estamos en contacto con distintas firmas
cosméticas para comercializar el producto. El problema es que si no es a gran
escala, la producción de las microesferas de silicio
resulta muy cara".
De
momento, en el mercado ya existen algunas cremas de protección solar que,
aunque no están hechas a partir de estas microesferas,
sí anuncian su acción contra los rayos infrarrojos. La cuestión es saber qué
recomiendan los dermatólogos. ¿Estamos lo suficientemente protegidos con los
productos habituales o es necesario que también protejan de esta radiación
infrarroja?
Como
sugiere Yolanda Gilaberte, dermatóloga del Hospital
de San Jorge de Huesca, en principio, "si queremos cuidarnos del cáncer de
piel, debemos elegir un producto que proteja frente a los rayos ultravioleta de
tipo A y B. Pero teniendo en cuenta que la fotoprotección también está dirigida
a evitar el fotoenvejecimiento, no está mal incluir un filtro contra los
infrarrojos". Por esta razón, señala la experta, la mayoría de los
laboratorios está trabajando en esta línea.