EL MUNDO
13 enero 2010
Oda a los médicos
cuarentones
Mónica Lalanda
Mónica
Lalanda lleva un año en España tras pasar los últimos
16 años en Inglaterra, la mayoría como médico de urgencias en Leeds (West Yorkshire). En la
actualidad trabaja en la unidad de Urgencias del Hospital General de Segovia,
participa en varias publicaciones inglesas, y también ilustra libros y revistas
con viñetas médicas.
Si eres médico y has cumplido los cuarenta, es posible que
sufras algún que otro síntoma de esta lista. No es contagioso y no tiene
tratamiento ni prevención; eso sí, se pasa con el tiempo.
- Los cordones de tu
pijama blanco o verde parece que han ido encogiendo.
- Invitas a unos
colegas del hospital a tomar una copa y los vecinos no se quejan.
- Si eres anestesista
recuerdas con añoranza cuando hacías crucigramas (ahora haces sudokus).
- Comer en un McDonalds te empieza a parecer innecesario.
- Si tienes dolor
precordial, tus colegas te hacen sentarte preocupados en vez de llamarte
hipocondríaco.
- Comienzas a aceptar
que quizás nunca llegues a aprender a esquiar con tabla (en casos más
graves... ni con esquís)
- Si eres cirujano ni
te acuerdas de cómo se leía un ECG, si eres internista, hacer un nudo
quirúrgico te produce mareo.
- Frecuentemente, te
das cuenta de que muchas cosas importantes en tu vida pasaron hace más de
20 años.
- Dices regularmente
'pues cuando yo era residente...', con un tonito que levanta cejas entre
los 'Resis'.
- Cada vez llevas
peor las guardias y es que ¡cómo en la cama de uno...!
- Perteneces a una o
a ninguna red social de Internet.
- Empieza a haber
demasiados residentes que te llaman 'Dr. X', en vez de por tu nombre de
pila.
- Te apetecería hacer
un crucero de vacaciones pero te da corte sólo el pensarlo.
- Por lo menos uno de
tus hijos pesa ya demasiado para cogerlo en brazos.
- Si llueve,
prefieres paraguas a capucha, claro que donde esté el coche...
- Acudes a la reunión
de los 25 años de tu colegio y te encuentras que las chicas están
estupendas (y si no, no van) y los chicos han echado barriga o tienen
menos pelo (pero les da igual y van todos)
- Ahora que por fin
puedes decir 'pues en mi experiencia..." resulta que lo que se lleva
es decir "pues según la evidencia..." Y se te llevan los
demonios.
- Recuerdas cuando la
telerradiografía o los datos clínicos computerizados aparecían sólo en las
'pelis' de ciencia ficción.
- Te preocupa más la
salud de tus padres que la de tus hijos.
- Tus cremas para la
cara tienen etiquetas con palabras como 'Age', 'Regenerator' o 'Lifting' y contienen 'poli-algos' de nombres cada vez más largos.
- Muy pocas de tus
amigas del colegio tienen el color del pelo 100% natural.
- Tus hijos se
entretienen con juguetes cuyos nombres te recuerdan a abreviaturas raras
de marcadores reumatológicos o proteínas de laboratorio (PSP, DS, MP5, Wii...)
- Los residentes te
parecen estudiantes de Medicina; y los estudiantes de Medicina, niños de
EGB o BUP.
- Empiezas a
plantearte que jugar al golf a lo mejor es hasta divertido.
- Recuerdas los
tiempos en los que pedir un TAC era como subir al Everest.
- La comida del hospital
cada vez te cae peor al estómago.
- Te has dado cuenta
hace tiempo que haber estudiado otra carrera no habría sido mala idea.
- Has aceptado que lo
que se dice 'salvar vidas' con lo que tanto soñabas de niño, va a ser que
no.
- Después de unos
años de ropa interior práctica, la ropa interior mona te apetece otra vez.
- Le echas una
regañina a tu hijo adolescente y de repente te parece que podía ser un
'play back' de lo que odiabas que te dijeran tus padres a su edad.
- Lees la etiqueta
del vino con más interés que el ticket del precio.
- Cuando estás a
punto de ver un paciente nuevo con tu mismo año de nacimiento, siempre te
parece mayor de lo que esperabas.
- Llevas
prescribiendo las mismas medicinas entre cinco y 10 años (aunque variando
la marca).
- Tus cumpleaños hace
tiempo que te dejaron de hacer ilusión.
- Encuentras
continuamente excusas para hacer cada vez menos deporte si lo hacías antes
y si no lo hacías te vuelves un fanático del gimnasio, el jogging, etc.
- Después de años de
ir a bodas de amigos, ahora vas a las comuniones de sus hijos y a las
bodas de tus residentes.
- Te parece que fue
ayer cuando tus dudas médicas las solucionabas con un tomo del Harrison o
el Farreras en vez de con Internet.
- Ahora que serías
capaz de contestar a todas las preguntas de aquel adjunto plasta, te
conviertes tú en uno.
- Continúas en la
lucha de las oposiciones, estudiando para exámenes décadas después que el
resto de tus coetáneos.
- Cada vez te separas
más el periódico de la cara para leerlo. Pero, ¿presbicia?, ¿tú? ¡Qué va!
Es que escriben cada vez más grande...
- Recuerdas el día
que aprobaste el MIR tras años de lucha como uno de los mejores de tu vida
'y no como ahora, que se lo regalan, ¡oye!'.
- En fin, la década
de los cuarenta es estupenda, eres profesionalmente competente con experiencia,
pero con energía. Personalmente estás en pleno auge y lleno de seguridad
en ti mismo. No se puede pedir más (bueno sí, pero tampoco es para
deprimirse).
Felicidades
a todos esos colegas que entren en la cuarentena en el 2010.
Mónica
Lalanda lleva un año en España tras pasar los últimos
16 años en Inglaterra, la mayoría como médico de urgencias en Leeds (West Yorkshire). En la
actualidad trabaja en la unidad de Urgencias del Hospital General de Segovia,
participa en varias publicaciones inglesas, y también ilustra libros y revistas
con viñetas médicas.