ADN
26 enero 2010
Las personas pobres
son más propensas a fumar, ser sedentarias y obesas, según estudio
Investigadores del Instituto Robert Koch (RKI, en sus siglas
en alemán) de Berlín asegura que las personas con menos recursos económicos son
más propensos a fumar y tienen menos actividad física y lo que favorece la
aparición de obesidad, según publica en su último
número la revista 'Deutsches Ärzteblatt
Internacional'.
El
estudio se basó en un total de 8.318 encuestas realizadas durante 18 años, en
las que preguntaban sobre el consumo de tabaco, el grado de actividad física,
la altura y el peso, al tiempo que obtuvieron información sobre el nivel
educativo y los ingresos familiares netos.
De
este modo, concluyeron que una baja condición social y unos bajos ingresos
económicos estaban relacionados con un mayor consumo de tabaco, ser físicamente
inactivos y, en muchos casos, obesos. Además, en el caso de las mujeres la
relación entre pobreza y obesidad era "aún más fuerte", explicó
Thomas Lampert, autor de la investigación.
Según
este experto, y dado que el tabaquismo, la inactividad física y la obesidad son
factores de riesgo que están directamente relacionados con muchas enfermedades
crónicas, se puede ver en este hallazgo "un potencial considerable para la
prevención y reducción de costes". .