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31 enero 2012
Afectadas por las
prótesis PIP se unen para denunciar sus casos en los
tribunales
La demanda conjunta de 40 mujeres se presentará a final de
febrero en los juzgados
Un
total de 40 mujeres de diversos puntos de la provincia afectadas por las
prótesis PIP, fabricadas con silicona industrial, se
han unido para presentar una denuncia judicial conjunta contra el fabricante de
las mismas, la Conselleria de Sanidad, el Ministerio
de Sanidad y los cirujanos que realizaron los implantes mamarios, según dio a
conocer a este periódico la abogada, Raquel Sánchez, cuyo despacho jurídico
coordina las actuaciones tanto judiciales como médicas, psicológicas y
financieras de las afectadas.
Las
mujeres que se han unido residen en numerosas localidades de la provincia como
Elche, Alicante o Benidorn, apunta la letrada que
anunció que la denuncia será presentada a finales de febrero. Destaca que todos
los días cuatro o cinco afectadas más se ponen en contacto "con nuestro
despacho para que las defendamos en este asunto".
La
gestión de la abogada pasa en un primer momento por facilitar apoyo psicológico
y médico a las afectadas. Una de estas gestiones permite que las afectadas se
sometan a ecografías de forma gratuita, paso previo para una segunda operación.
"Nadie está respondiendo, nadie respira hasta el momento para solucionar
la situación de estas afectadas, ni las clínicas donde se han hecho las
prótesis, ni la Conselleria, ni el Ministerio de
Sanidad" explica.
"Vienen destrozadas"
La
abogada relata que "las chicas vienen destrozadas, bajas de moral e
incluso algunas con las prótesis rotas por lo que vamos a reclamar por daños
morales y físicos" añade Raquel Sánchez que considera que la prioridad en
esos momentos "es más médica que judicial".
Los
implantes mamarios de silicona fueron fabricados por la empresa francesa Poly Implant Prothèse
(PIP). Según diversas investigaciones no se conoce la
composición exacta de las prótesis. Si se sabe que la silicona que se usó para
la fabricación de muchas de ellas era de tipo industrial conteniendo un aditivo
para carburantes, que también se emplea en la construcción de materiales de
navío y en componentes electrónicos y dos sustancias utilizadas habitualmente
en la industria del caucho.
La
abogada explica que cualquier prótesis moderna, distinta de las PIP, suele durar entre 20 y 25 años tras lo cual las
mujeres deben de someterse a una segunda cirugía para retirar o ajustar los
implantes originales. Pero el problema de las PIP,
añade, es que su índice de rotura es mucho mayor que el de otras prótesis
mamarias.
La
rotura de las prótesis no siempre la nota su portadora y cuando sí se advierte
esta situación las mujeres comienzan a sufrir una serie de molestias, entre
otras dolor o endurecimiento, al formarse una cápsula alrededor del implante.
La
aplicación de estas prótesis se suspendió en Francia y España, el año 2010
debido a la alta tasa de roturas. Por ello, Raquel Sánchez, en base a los
estudios realizados, recomienda a las mujeres que lleven prótesis del tipo PIP que se las retiren de forma preventiva.