EUROPA PRESS
24 enero 2012
La Eurocámara reprocha
a Bruselas fallos en el control de las prótesis PIP
Eurodiputados han reprochado este martes a la Comisión
Europea las lagunas y los fallos que a su juicio existen en las normas europeas
sobre control y trazabilidad de los productos médicos
y han reclamado modificaciones para evitar que se repita la crisis de los
implantes mamarios Poly Implant
Prothèse (PIP).
También
han subrayado la alarma creada por este caso y han exigido a Bruselas que
aclare la situación de las miles de mujeres a las que se ha implantado este
tipo de prótesis, porque la respuesta de cada Estado miembro está siendo
diferente y las pacientes sienten "miedo" y no tienen claro si han de
retirarse las prótesis o no.
El
eurodiputado español Andrés Perelló (PSOE) ha apuntado la "desigualdad de
trato" y la "angustia" que viven las pacientes y ha pedido al
Ejecutivo comunitario que ofrezca unas "recomendaciones generales a los
Estados miembros" para evitar esta situación.
Además,
ha denunciado "grietas" en un sistema de control europeo en el que
los certificados son "burocráticos" y en el que ha
"fallado" la trazabilidad. "Es
evidente que no se ha controlado y hay que pedir responsabilidades ahí donde se
ha fallado", ha insistido el socialista.
En
un debate celebrado este martes en la comisión de Salud Pública del Parlamento
Europeo, los eurodiputados han criticado que las inspecciones que se realizan
en la actualidad sean "con aviso previo" al fabricante y han apostado
por que estos controles sean de carácter "sorpresa".
El
fabricante de las polémicas prótesis PIP pudo
"ocultar el uso de silicona industrial", ha advertido la eurodiputada
británica Linda McAvan, quien ha reclamado
"registros obligatorios" para que las autoridades "sepan qué se
ha implantado a quién", a diferencia de lo que ocurre ahora.
En
este sentido, los eurodiputados ven necesario revisar la directiva sobre
productos médicos para mejorar la base de datos a escala europea y para obligar
a los fabricantes de este tipo de productos a registrarlos, pero también para
mejorar la vigilancia en toda la cadena de comercialización.
El
eurodiputado 'popular' alemán Peter Liese ha insistido en que "hay que vigilar todo el
proceso" porque hay riesgo de "falsificación" en toda la cadena
de suministro, desde el fabricante hasta que el implante llega al paciente.
Además,
los eurodiputados han puesto en duda la calidad de los sistemas de
certificación que han permitido la comercialización de las prótesis PIP con el sello europeo 'CE', pese a que otros países,
como Estados Unidos, vetaron este producto hace años.
Otra
laguna señalada por los eurodiputados es la falta de "armonización"
entre las autoridades nacionales dentro de los veintisiete y han recordado que
el fabricante PIP recurrió al permiso de las
autoridades alemanas para comercializar sus implantes, porque consideraron que
sería más sencillo que en otros Estados miembros como Francia o Bélgica.
No
es la primera vez que los eurodiputados se ocupan de la seguridad de las
prótesis mamarias y ya en 2003 la Eurocámara adoptó un informe en el que
solicitaba controles más estrictos sobre los materiales utilizados en los
implantes.