EUROPA PRESS
30 junio 2010
Consume 8.000 calorías
al día pero pesa 28 kilos
Una joven estadounidense de 21 años sufre un extraño
síndrome, del cual sólo se han encontrado tres casos similares en el mundo, que
le impide engordar y debido al cual nunca ha pesado más de 28 kilos, el peso
normal de una niña de ocho años, según ha publicado el diario británico 'Daily Mail', en su edición digital.
La
joven, Lizzie Velásquez, nació prematuramente con un
peso de menos de 250 gramos y con un escaso líquido amniótico protegiéndole. En
un principio, los doctores afirmaron a sus padres que nunca sería capaz de
andar, de hablar o de tener una vida normal.
A
pesar de que realiza 60 comidas al día, consumiendo entre 5.000 y 8.000
calorías a base de pizza, chocolate, helados, caramelos o patatas fritas, Velásquez
no tiene ni un gramo de grasa en su cuerpo y según ha afirmado la joven,
"es una celebración" cuando logra engordar medio kilo.
Lizzie
comenzó a comer de esta manera animada por los doctores, ya que cuando tenía
seis años le instaron a alimentarse de grasas, carbohidratos y azúcar. Así, ha
contado como le dijeron que comiese "todo lo que quisiese y a cualquier
hora". De este modo, ahora guarda grandes cantidades de estas comidas en
su bolso y debajo de la cama.
Su
sistema inmunitario es muy débil por lo que ha tenido que ser ingresada en el
hospital numerosas veces por diferentes enfermedades. Así, cuando contaba 16
años estuvo en riesgo de muerte al romperse el apéndice y con 19 tuvo que ser
sometida a una transfusión de sangre porque sus células sanguíneas eran
incapaces de multiplicarse adecuadamente y sufría una anemia crítica.
Igualmente, ha sufrido la degeneración de uno de sus ojos, hasta perder la
visión.
Durante
años, la joven se ha sometido a numerosas pruebas en su ciudad natal, Austin, Texas, pero nunca llegaron a un resultado
concluyente. Así, a lo largo de un tiempo, los doctores especularon que podría
tratarse del desorden genético del Síndrome de De Barsy,
pero fue descartado porque Velásquez nunca mostró dificultades para el aprendizaje.
De
hecho, la joven explica que ha llevado siempre una vida normal, que en el
instituto ha podido hacer amigos, que poco a poco han aceptado su aspecto y que
ahora estudia en la universidad con normalidad.
Un extraño síndrome neonatal que
provoca envejecimiento
Actualmente,
el caso de Lizzie forma parte de un estudio genético
que lleva a cabo el doctor Abhimanyu Garg, en el University of Texas Southwestern Medical Center en Dallas, Estados Unidos. Este especialista, ha
señalado que la enfermedad que Lizzie puede padecer
es un tipo de Síndrome Neonatal Progeroide (NPS por
sus siglas en inglés).
Según
ha explicado, este síndrome provoca envejecimiento acelerado, pérdida de grasa
de cara y cuerpo así como degeneración de los tejidos. El doctor se ha mostrado
preocupado debido a que "en el mundo apenas hay casos de este síndrome,
pero cada uno tiene diferencias importantes con el resto".
Además,
ha explicado que "aún es pronto para saber qué pasara con esta joven, ya que
todavía no se ha podido documentar población mayor con estos problemas".
Sin embargo, Lizzie "puede considerarse
afortunada por tener unos dientes sanos, así como un buen aspecto de sus
órganos y huesos", ha asegurado este experto.
Lizzie
no toma medicación pero sí, suplementos de vitamina A y hierro para mantenerse
saludable. Igualmente, el experto cree que podrá ser capaz de concebir de
manera natural, sin trasmitir la enfermedad a sus hijos.