EUROPA PRESS
18 enero 2010
El tabaquismo no
previene la obesidad, la aumenta al dejar de fumar
El tabaco es un conocido factor de riesgo cardiovascular,
así como una adicción muy perjudicial para la salud. Hace tiempo que se conocen
los daños asociados al tabaquismo, a los cuales debemos sumar uno más: aumenta
la posibilidad de sufrir sobrepeso. En contra de la creencia popular, el
tabaquismo no es una forma de prevenir la obesidad, de hecho, la aumenta, sobre
todo en ex fumadores y en fumadores que continúan exponiéndose.
Esta
es una de las principales conclusiones que se extraen de un trabajo llevado a
cabo en el Departamento de Medicina Preventiva de la Universidad de Navarra, en
el cual se evaluó prospectivamente a más de 7.500 participantes en el estudio
SUN (financiado por el instituto de Salud Carlos III) durante algo más de
cuatro años. Dicho trabajo, publicado en el último número de Revista Española
de Cardiología (REC), perseguía el objetivo de evaluar la asociación de dos
factores de riesgo cardiovascular muy importantes, por un lado, el hábito
tabáquico y por el otro, la ganancia de peso, factor que está aumentado
considerablemente en los últimos años.
Los
resultados del estudio mostraron que, los participantes que dejaron de fumar
durante el seguimiento, presentaron una mayor ganancia relativa al peso: más de
1 kilo y medio en los hombres, y alrededor de 1 kilo en las mujeres. En el caso
de los fumadores en activo, este colectivo también presentó mayor incremento de
peso que los nunca fumadores: alrededor de medio kilo en varones y 0,36 Kg. en
mujeres.
"El
hecho de que los participantes fumadores que continúan fumando también ganaran
peso es el dato que más nos ha sorprendido y por ello, debemos
destacarlo", afirma el doctor Miguel Ángel Martínez-González, catedrático
de Medicina Preventiva de la Universidad de Navarra y director de esta
investigación. "Este hecho viene a corroborar lo nocivo que resulta el
tabaco para el ser humano -continúa-. En este sentido, aunque los fumadores que
abandonan este hábito aumentan de peso, este hecho les compensa frente al daño
que supone fumar".
¿Por
qué el hecho de fumar provoca que se aumente de peso? Según el doctor
Martínez-González, "las razones que barajamos son meramente especulativas
y no se conocen con detalle, pero en la mayoría de los casos suele haber un
denominador común: son personas que tienen menos fuerza de voluntad a la hora
de cuidar de su salud. Todos los participantes del estudio saben que el tabaco
es perjudicial (la mayoría son profesionales sanitarios), pero aún así
confiesan no ser capaces de dejarlo. En este sentido, es verosímil asumir que
tampoco le den importancia a haber ganado peso".
Insistir en la prevención
"Al
prevenir el tabaquismo nos estamos alejando de dos factores de riesgo
cardiovasculares claves: el tabaco y la obesidad", comenta el doctor
Martínez-González. Aunque, actualmente, esta asociación se está teniendo en
cuenta en los programas de prevención, los especialistas reclaman la
implementación de más políticas de prevención a nivel de políticas generales de
salud.
"El
conocimiento e intervención, tanto de los cardiólogos como de los médicos de
familia, respecto a la prevención de estos factores de riesgo aumenta más que
significativamente. Pero a nivel de políticas generales nos encontramos con
algunos vacíos, por ejemplo, ¿por qué no aumenta más el precio del tabaco en
España? o ¿por qué no se alteran las políticas de impuestos de los alimentos
que más conducen a la obesidad?", plantea el especialista.
En
conclusión, tal y como apunta el artículo publicado por la revista de