INDICACIONES
Una
variz es, por definición, la dilatación anormal de una
vena, que, amén del inestetismo que representa, puede originar
graves complicaciones: flebitis, trombosis, úlceras, manchas
de la piel, etc.
La flebectomía es, en principio, el tratamiento propio de las
varices de mediano y gran calibre (más de 2-3 milímetros
de diámetro, y perfectamente palpables en toda su extensión);
sea cual sea su localización. Es también el tratamiento
de los troncos venosos principales y de las perforantes afectadas. Sin
embargo, como ya dijimos, es necesario señalar que, con los nuevos
procedimientos de esclerosis y en manos expertas, cualquier variz puede
ser esclerosada.
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MÉTODO
Es imprescindible un meticuloso diseño, mediante lápiz dermográfico,
de todos los trayectos a eliminar, con el paciente en bipedestación,
para que las venas afectadas estén dilatadas y bien visibles; durante
la intervención, las piernas estarán muy elevadas, y las
varices totalmente vacías de contenido.
Se practica anestesia local de los trayectos diseñados. Mediante
pequeñas incisiones (habitualmente de menos de un milímetro,
realizadas con una simple aguja o la punta de una hoja de bisturí)
y un ganchito especialmente diseñado, se procede delicadamente
a la extracción completa, por segmentos, de todo el trayecto varicoso.
Dado el tamaño de las incisiones no se precisa ningún tipo
de sutura. Al finalizar la intervención, se coloca un vendaje compresivo
y el paciente abandona el Centro Médico por su propio pie.
Debe guardar reposo durante venticuatro horas, con la pierna elevada.
A partir de las venticuatro horas, debe caminar de dos a tres horas diarias.
Entre el segundo y el cuarto día, puede reincorporarse a sus actividades
laborales habituales.
Entre el quinto y el séptimo día se retira el vendaje; a
partir de ese momento, el paciente lleva una media de compresión
durante un mes.
Todo esto de forma general; en varices de mediano calibre y/o trayectos
cortos, el proceso postoperatorio se simplifica enormemente.
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TRATAMIENTO
Una sesión es suficiente para cada extremidad inferior, y el resultado
es radical y definitivo.
Si fuera necesario el tratamiento de la otra extremidad, se puede realizar
el mismo día que se retira el vendaje de la primera; de esta manera,
no se produce ninguna restricción de movimientos.
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DURACIÓN
DEL TRATAMIENTO
Es muy variable, dependiendo de la extensión de los trayectos varicosos;
normalmente, entre una y tres horas.
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INCONVENIENTES
Amén del vendaje, que es absolutamente imprescindible, justo es
reconocer la aparición habitual de hematomas, que se resuelven
espontáneamente en dos o tres semanas.
Las cicatrices apenas son reconocibles en uno o dos meses. Cierta pigmentación
oscura de la piel situada por encima de las varices extirpadas (corresponde
a los pigmentos producidos por la reabsorción de los hematomas)
puede mantenerse durante algunos meses; se trata con cremas despigmentantes
y peelings, y desaparece.
Conviene señalar que las varices son simplemente la expresión
más significativa de la enfermedad varicosa; las varices pueden
eliminarse, la enfermedad varicosa sólo tratarse. Debe aceptarse
pues que existe la posibilidad de desarrollo y aparición de nuevos
trayectos varicosos, que requerirán nuevas intervenciones complementarias.
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COMENTARIO
La flebectomía representa el tratamiento de erradicación
de las varices (desaparición física, estética y funcional
de los trayectos tratados), frente a la escleroterapia que representa
el sellado de sus paredes (desaparición estética y funcional).
Los resultados obtenidos son definitivos y estéticos (cicatrices
inapreciables). Además el procedimiento se desarrolla simplemente
bajo anestesia local, sin ingreso del paciente en Clínica, y con
prácticamente nulo absentismo socio-laboral.
El médico y cirujano cosmético decidirá en cada caso
y situación el procedimiento más adecuado.
En cualquier caso, es válido cuanto se dijo a propósito
de la esclerosis vascular, respecto de la evaluación clínica
completa que precederá a cualquier tratamiento, de la sistemática
prescripción de medidas con carácter preventivo, y del imprescindible
recurso a un flebólogo o cirujano vascular si se detecta algún
problema que lo hiciera preciso
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